sábado, 6 de octubre de 2012

LA NUEVA PANASONC AG- HPX250

Este último modelo combina un cuerpo ligero con la codiciada grabación AVC-Intra, disponible hasta ahora exclusivamente en videocámaras de mucho mayor tamaño. La AG-HPX250 es así capaz de capturar secuencias de vídeo Full HD con fotogramas independientes, un flujo de datos de 100 Mbps, un muestreo de 4:2:2 y una profundidad de 10 bits.




DIFERENCIAS ENTRE EL CCD y CMOS

Actualmente existen dos tecnologías para la fabricación de sensores destinados a las cámaras digitales: los CCD (Charge Coupled Device o Dispositivo de Cargas Acopladas), que fueron los primeros en aparecer en el mercado, y los más recientes CMOS (Complementary Metal Oxide Semiconductor – Semiconductor de Óxido de Metal Complementario.




Tanto los sensores CCD como los CMOS están fabricados con materiales semiconductores, concretamente de Metal-Óxido (MOS) y están estructurados en forma de una matriz, con filas y columnas. Funcionan al acumular una carga eléctrica en cada celda de esta matriz (a la que llamaremos pixel) en proporción a la intensidad de la luz que incide sobre ella localmente. A mayor intensidad luminosa, mayor carga acumulada.

No obstante estas similitudes, existen diferencias notables entre ambas tecnologías:
El CCD convierte finalmente estas cargas en voltajes y entrega una señal analógica a su salida, que debe ser digitalizada y procesada por la circuiteria de la cámara. Una forma de entender como funcionan es imaginarse al sensor como un arreglo (matricial) en dos dimensiones con miles (o millones) de celdas solares en miniatura, donde cada una de las celdas convierte la luz de una pequeña porción de la imagen (un píxel) en electrones. Lo siguiente es realizar la lectura del valor correspondiente a cada una de las celdas. En un sensor CCD, la información de cada una de las celdas es enviada a través del chip hacia una de las esquinas del arreglo, y ahí un convertidor análogo a digital traduce el valor de cada una de las celdas. De esta manera, se mantiene simple la estructura del sensor, a costa de la necesidad de una circuiteria adicional importante que se encargue del tratamiento de los datos recogidos por el.

Al contrario que en los sensores de tecnología CCD, las celdas de la matriz CMOS son totalmente independientes de sus vecinas. La principal diferencia radica en que en estos sensores la digitalización se realiza píxel a píxel dentro del mismo sensor, por lo que la circuiteria accesoria al sensor es mucho más sencilla. En cada celda de una matriz CMOS encontraremos varios transistores, conformando cada uno de los pixeles del sensor, que amplifican y procesan la información recogida. Esta manera de efectuar la lectura de la imagen es más flexible, ya que cada pixel se lee de manera individual.

La primera diferencia, y en la más obvia, es el precio. En general, los sensores CMOS tienden a ser más económicos que los CCD.

Rango Dinámico: (RD) Es el cociente entre el nivel de saturación de los píxeles y el umbral por debajo del cual no captan señal. En este aspecto CCD supera a CMOS en un factor de dos, dado que en la actualidad el RD de un sensor CCD es típicamente del doble que el de un CMOS.

Ruido: Los sensores CCD aventajan a los de tecnología CMOS en este apartado, ya que debido a su construcción todo el procesado de señal se da fuera del CCD, con lo que se podrá aprovechar la mejor tecnología disponible en convertidores A/D, pudiendo elegir los mas rápidos o mejores procesadores. Por su parte, los CMOS al realizar la gran mayoría de las funciones dentro del sensor (amplificación, conversión A/D, etc.) destinan menos espacio para los fotodiodos encargados de recoger la luz, por lo que se produce mas ruidos en la lectura.

Respuesta Uniforme: Idealmente se espera que un píxel sometido al mismo nivel de excitación de luz que sus vecinos no presente cambios apreciables respecto de ellos. En este aspecto la individualidad de cada píxel de un sensor CMOS los hace más sensibles a sufrir fallos, siendo mayor la uniformidad en CCD. No obstante mediante la adición de circuitos con realimentación se ha conseguido subsanar en gran medida este problema, aunque los CCD siguen ostentando una ligera ventaja.

Velocidad: Si nos concentramos en la velocidad con la que se captura la imagen, veremos que los CMOS son bastante superiores a los CCD, debido a que muchas funciones, como la propia conversión analógico-digital son realizadas en el propio sensor. Si bien por el momento esta ventaja es ligera, se espera que aumente con el tiempo.

Blooming: Esta palabra define el fenómeno por el cual un píxel que ha alcanzado la saturación empieza a saturar a sus vecinos, creando efectos y patrones no deseados. Esto se da principalmente en sensores CCD, que necesitan de algunos trucos de construcción para evitarlos. En cambio, gracias a su construcción los sensores CMOS no sufren de este defecto.
por integravideo.


AVC-Intra 100, el mejor sistema de compresión

El codec AVC-Intra se basa en el nuevo esquema de compresión H.264, tambien denominado MPEG-4 AVC (Advanced Video Coding), que es el doble de eficiente que la compresión MPEG-2. 
La tecnología de compresión de vídeo está en constante desarrollo, y desde que se estandarizó el MPEG-2 (hace casi 14 años) el desarrollo de éste puede decirse que ha alcanzado su máximo nivel. La señal de Alta Definición (HD) necesita muchísima más información que la de definición estándar (SD), y eso obliga a utilizar factores de compresión más potentes.

La industria está apostando fuertemente por el H.264 para la transición de SD a HD. La mayor eficiencia del codec H.264 hace que sea la compresión utilizada en las emisiones de Alta Defnición via satélite (DVB-S2) y terrestres (TDT). El soporte de distribución en Alta Definición (Blu-Ray) tambien hace uso del estándar H.264.

El codec AVC-Intra aprovecha todo el potencial y eficiencia del estándar H.264 y da un paso más en la evolución de su codec DVCPro (basado en el estándar DV). Hay dos clases dentro del estándar AVC-Intra: el AVC- Intra 50 (50 Mbps), y el AVC-Intra 100 (100 Mbps). En ambos casos hay una resolución de 10 bits (tanto en la luminancia como en la crominancia) frente a los 8 bits del DVCProHD. La diferencia “sustancial” entre el AVC-Intra 50 y el 100 es, además de su tasa de transferencia, el muestreo de las componentes de color que es 4:2:0 en el AVC-I 50, y de 4:2:2 (como el DVCPro) en el AVC-I 100.

Otro aspecto a tener en cuenta entre las dos clases de AVC-Intra es la resolución de los distintos estándares de HD (720 y 1080), ya que en el caso del AVC-I 50 los píxeles “se estiran” en horizontal hasta alcanzar los 1280×720 píxeles (la resolución real es de 960×720 píxeles) y 1920×1080 píxeles (la real es de 1440×1080 píxeles); frente al AVC-Intra 100 que tiene captación full raster: 1280×720 (para el estándar 720), y 1920×1080 (para el 1080).

Lógicamente, el AVC-Intra, tal como indica su nombre, usa compresión INTRAFRAME (contiene información completa en todos los cuadros), frente a sistemas basados tambien en el H.264 y con menor rendimiento y eficiencia como el doméstico AVCHD y su variante de Panasonic AVCCAM, que usan compresión Interframe.

Podemos decir, y ya para resumir, que el codec AVC-Intra 100 representa la máxima calidad de la firma Panasonic y que se encuentra presente en sus cámaras de alta gama (AJ-HPX3700, AJ-HPX3000, AJ-HPX2700 y AJ-HPX2100

por Integravideo.